¡Ay, carcelera de minha alma! Que este fuego me consume... ​ Loco por sentir tu aroma, que es mi aire, loco por probar tu gusto, mi alimento. Loco por besar tu boca de granada, y en este abrazo eterno, detener el tiempo. Matar esta "viva muerte" que es la ausencia, y saciar por fin este loco deseo. ​ Mira que no tardes, que el camino es largo, que mi corazón de pena se está quejando. Trae pronto tu cariño, mi lucero, que en este rincón del mundo, por ti me muero, bebiendo los vientos, aquí te estoy esperando. ​(Puente Flamenco - Más intenso) Que el reloj me roba la vida, que la sangre me quema en las venas. Si tú no vienes, gitana, me sobran todas las noches, me sobran todas las penas. ​ Y cuando tú llegues, luz de mi mirada, quítate de encima esa ropa mojada... Quiero ser la toalla que seque tu llanto, el cobertor que guarde nuestro amor santo. Ser tu refugio, tu sombra y tu hoguera, en esta tormenta de amor que me desespera. ​ ¡Ay, que me desespera! Solo tú, mi vida entera.