
[Intro] Todos creen que el socialismo entra con fusiles, con banderas rojas, con tiranía. Pero no. Nunca entra vestido de bandido. Entra sonriendo. Entra votando. [Verse 1] Ya todos saben que el socialismo destruye, que empobrece naciones, que divide y corrompe. Eso ya está ganado, ya nadie lo discute, pero entonces dime algo: ¿cómo fue que entró? No llegó en tanques, llegó en discursos. No gritó dictadura, susurró “bien común”. No habló de saqueo, habló de justicia. No habló de control, habló de derechos. Y mientras prometía salvar al pueblo, construía la jaula lentamente. [Pre-Chorus] No vino como tiranía. Vino como salvación. [Chorus – epic, melodic] La puerta del infierno se llama democracia, no entra con violencia, entra con esperanza. No entra como ladrón, entra como elección, legaliza la coerción con una votación. La puerta del infierno no rompe la ley, la escribe. No destruye la libertad, la regula hasta matarla. [Verse 2] Promete salarios justos, pero destruye el empleo. Promete justicia social, pero siembra miseria. Promete bajar la inflación, pero imprime hasta tu vida. Promete igualdad, pero concentra el poder. Nunca dice “te voy a dominar”. Dice “déjame ayudarte”. Nunca dice “te voy a robar”. Dice “es por solidaridad”. Y tú, mientras tanto, aplaudes, porque crees que elegiste. [Pre-Chorus 2] No viste al enemigo entrar porque vino hablando como amigo. [Chorus] La puerta del infierno se llama democracia, no entra con violencia, entra con esperanza. No entra como ladrón, entra como elección, legaliza la coerción con una votación. La puerta del infierno no rompe la ley, la escribe. No destruye la libertad, la regula hasta matarla. [Bridge – spoken, philosophical] El socialismo no se impone primero con fuerza. Se legitima primero con votos. La democracia no detiene la tiranía. La fabrica lentamente. [Verse 3] Cada impuesto empieza como excepción, cada control como solución temporal. Cada crisis es la excusa perfecta para quitarte un poco más. No te encadenan de golpe. Te convencen. No te quitan todo hoy. Te acostumbran. Y cuando despiertas, ya no eres ciudadano. Eres administrado. [Final Chorus – epic, choir] La puerta del infierno se llama democracia, no entra con violencia, entra con esperanza. No entra como ladrón, entra como elección, legaliza la coerción con una votación. La puerta del infierno no rompe la ley, la escribe. No destruye la libertad, la regula hasta matarla. [Outro – spoken, final] Las tiranías modernas no nacen del odio. Nacen del consentimiento mal entendido.

