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Santos Viera- No Fue Casualidad

V4.5-ALL

[Intro – Hablado] Santos Viera… Desde la costa del 805… Pa’ esa persona que llegó cuando nadie más entendía. ¡Suénele! [Verso 1] No fue casualidad que llegaras a mi vida, cuando yo andaba perdido buscando una salida. Traía el corazón cerrado, la mirada cansada, y tú llegaste sonriendo sin pedir a cambio nada. Yo no soy de hablar bonito ni prometer la luna, pero si te veo triste, se me cae la fortuna. Porque todo lo que tengo lo trabajé con empeño, y contigo comprendí que también se viven sueños. [Pre-Coro] Han pasado tantas vueltas, tantas noches, tantos días, y aunque el mundo se complique, tú me das tranquilidad. No hace falta que lo diga frente a toda la gente, si mis ojos te lo cuentan cuando te miro de frente. [Coro] Y aquí sigo, con el corazón completo aunque el camino esté difícil. A tu lado, hasta el peso de los días se convierte en algo simple. Que se escuche por las calles, que lo sepan los vecinos: no fue suerte encontrarte, fue el destino en el camino. Y si el mundo da la vuelta, yo no pienso darme por vencido, porque tú eres esa historia que quiero vivir conmigo. [Verso 2] No todo ha sido sencillo, también hubo tormentas, palabras que se quedaron dando vueltas en la puerta. Pero nunca fue más grande una pelea que lo nuestro, porque después de cada lluvia volvimos a encontrarnos. Traigo polvo en los zapatos y trabajo entre las manos, pero siempre hay un momento pa’ quedarme a tu lado. No necesito presumir lo que llevo en la cartera, si contigo tengo un hogar y una razón verdadera. [Interludio – Acordeón y Requinto] Ay, ay, ay… Santos Viera… Con sentimiento… Desde el 805. [Puente] Si algún día se nos nubla el cielo, yo te encuentro aunque no vea el suelo. Si la vida nos cambia los planes, seguiremos escribiendo detalles. Porque lo nuestro no se mide por cadenas ni por carros, se demuestra cuando todo pesa y todavía nos cuidamos. [Coro Final] Y aquí sigo, con el corazón completo aunque el camino esté difícil. A tu lado, hasta el peso de los días se convierte en algo simple. Que se escuche por las calles, que lo sepan los vecinos: no fue suerte encontrarte, fue el destino en el camino. Y si el mundo da la vuelta, yo no pienso darme por vencido, porque tú eres esa historia que quiero vivir conmigo. [Outro] No fue casualidad… Fue destino. Santos Viera… Desde la costa del 805… Y que siga sonando el acordeón.