
PILAS COMADRE, NOS CAYÓ LA CIA [Intro — hablado, con guitarra country y bajo] —¡Pilas, comadre, nos cayó la CIA! —¿¡La CIA!? ¡Ay, compadre, no me venga a asustar! —¡Sí, comadrita, pero déjame explicarte! —¡No, no, no! ¡Yo sabía que algún día te ibas a meter en líos! [Verso 1] Le dije: “Comadrita, escucha lo que te voy a contar, me puse por internet un rato a investigar. Pero antes de explicarte lo que me llegó a pasar, salió disparada y empezó el barrio a murmurar.” “¡A Juan lo anda buscando la CIA, eso es verdad!” Y en menos de media hora ya era una barbaridad. De boca en boca el cuento se comenzó a regar, ¡y ya me buscaban como aguja en un pajar! [Coro] ¡Pilas, comadre, nos cayó la CIA! ¡Ay, compadre, qué algarabía! No era la CIA, ni la policía, ¡era la Central de Inteligencia Artificial, comadrita mía! [Verso 2 — Silverio] Llegué donde Silverio, el tendero del lugar, y apenas me vio la cara comenzó a preguntar: “Don Juan, usted tan serio, tan correcto y formal, ¿quién iba a imaginar que lo buscara la CIA?” “Silverio, hermano, déjame explicar...” “¡No, no, no! ¡Por favor, no me vaya a involucrar! Yo no quiero saber de qué cartel será, ni cuántas cargas ayudó usted a pasar. ¡Yo aprecio mucho mi vida, déjeme en paz! Y eso que usted me debe... ¡ya no lo tiene que pagar!” Y salí de aquella tienda sin saber qué pensar, más perdido que un chino tartamudo hablando mandarín. 😂 [Coro] ¡Pilas, comadre, nos cayó la CIA! ¡Ay, compadre, qué algarabía! No era la CIA, ni la policía, ¡era la Central de Inteligencia Artificial, comadrita mía! [Verso 3 — Yesica] Después fui donde Yesica, la Salerosa, mi amante voluptuosa, alegre y peligrosa. Apenas me vio en la puerta me agarró de la mano: “¡Ssshhht! ¡No digas nada! ¡Yo sé todo, mi hermano!” “¡Yesica, déjame explicarte!” “Solo te pido perdón por lo que hice con Belsazar, fueron tres bulticos solamente los que logramos pasar. Estoy arrepentida, no quiero a la CIA llegar, ¡no quiero que por mi culpa nos vengan a investigar!” Yo dije: “¡¿Pero qué diablos les pasa por acá?! ¡Se enloquecieron todos! ¡Esto no puede ser verdad!” [Verso 4 — Pilar] Salí de allí corriendo y fui donde estaba Pilar, pero apenas me vio comenzó a festejar: “¡Vente, mi amor! ¡Lo mío es la adrenalina! ¡Y esto que está pasando yo no me lo voy a perder!” “A ver, dime, Juan, ¿a cuántos mandaste al más allá? ¿Y cuánto dinerito estamos hablando por traficar? Si quieres, mi amor, yo te puedo ayudar...” ¡Salí de aquella casa como alma que lleva el diablo, pensando que en mi pueblo ya todos estaban locos! [Coro] ¡Pilas, comadre, nos cayó la CIA! ¡Ay, compadre, qué algarabía! No era la CIA, ni la policía, ¡era la Central de Inteligencia Artificial, comadrita mía! [Verso 5 — La suegra] Llegué donde mi suegra buscando tranquilidad, pero apenas me vio comenzó la tempestad: “¡Venga para acá, sinvergüenza! ¡Yo sé quién es usted! Con esa cara de inocente no me va a convencer.” “Pero suegra, yo...” “¡Ni pero ni nada! ¡Reparta la ganancia! De todo lo que ha traficado, yo quiero mi tajada.” “¡Pero suegra, déjeme explicar!” “¡Claro, mijo! Si usted reparte conmigo sus ganancias, tiene mi bendición y también mi lealtad. Y no te me achicopales, mijo... ¡que yo te voy a ayudar!” [Verso 6 — Juan desesperado] El pobre Juan quedó con los ojos bien abiertos, se rascaba la cabeza, no entendía lo que estaba viendo: “¡No puede ser, no puede ser! Los que yo creía santos la están fumando de muy baja calidad. ¡Y al son que voy, yo no sé ni a dónde voy a parar!” Entonces dije: “¡Ya sé! ¡Voy a buscar al curita! ¡A ver si por lo menos él me quiere confesar!” [Puente — Iglesia] Llegué a la iglesia y el Padre Ignacio dijo: “Pepito, no nos vayan a molestar, voy a estar hablando de negocios con Don Juan.” —“¿Negocios, Padre?” —“Sí, mijo... negocios.” 😂 Entré y dije: “¡Ay, padrecito, ya no soporto más! ¡Me quiero confesar!” El padre me miró y dijo: “Claro, mijo, para mirar para otro lado, para eso estoy yo aquí. Yo ya supe que te busca una tal CIA y unos negocios turbios que ya hiciste por ahí.” “Pero Padre, déjeme que le explique...” “¡No, no, no! Yo entiendo tu preocupación. Pero si me dejas la buena tajada, yo volteo la cara y no fisgoneo por ahí. Con unos cuantos rezos y mi absolución, queda arreglada tu situación.” [Remate — hablado/cantado] Juan quedó mirando al padre: “¡No puede ser! ¡Hasta mi poquita fe se me acaba de desvanecer!” Salí de la iglesia pensando: “¡Ay, madre mía! ¿Qué voy a hacer? ¡Ya sé! Voy a volver donde mi comadre y la voy a convencer de que publique por todo el barrio la verdad de una vez: ¡Que la CIA de la que yo hablaba era la CENTRAL DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL!” [Coro final — grande, alegre, country] ¡Pilas, comadre, nos cayó la CIA! ¡Ay, compadre, qué algarabía! No era la CIA, ni la policía, ¡era la Central de Inteligencia Artificial! ¡Pilas, comadre! —¡¿Qué?! ¡Que era inteligencia artificial! —¡¿Y yo por qué salí corriendo?! —¡Eso mismo me pregunt

