
Estas en cada lagrima que suelto, en cada día nuevo que me alumbra, en cada beso que quedara absuelto y en cada noche inmersa en la penumbra. Yo mientras, me consuelo recordando , y estrangulando días con mis manos, viviendo por las dos y amontonando pasados en presentes inhumanos. Tú estás en cada lagrima que llega y vive y muere cuando esta se entrega, en cada vida o muerte que se entrega tu estás junto a la lagrima que llega. ¡Oh!, dulce brisa de un amor perdido amurallada sigo y me hago fuerte, aunque dentro de mi parece herido el corazón por un adiós con muerte. Tus días y los míos se dan besos en cada sueño de melancolía, tus días y los míos siguen presos viviendo de un ayer en compañía. Yo estoy cerca de ti con un te quiero, con él y con su adiós te vivo y muero. Con un penoso adiós te vivo y muero cerca de ti y en boca de un te quiero.

