A Mi Hermano Miguel Hay una voz que nace con el alba, mayor que yo, primera en la jornada, y es quien no duda y en mi auxilio sale; un puerto firme, una presencia calma. Tu alma sabe de canto, galanteo y versos, de historias que se escriben con el alma; y en cada anécdota, un pasado abrazas, guardando el eco de nuestras certezas. Tus hijos llevan tu mirar activo, tu misma estampa, tu gentil firmeza; son el retoño de tu tronco noble, semilla buena, que tu amor sembró. Contigo nunca hubo desencuentros, solo complicidad, apoyo y fuerza. Has sido el espejo donde miro el camino; mi ejemplo quieto, mi más clara meta. Hermano Miguel, en resumen sincero, eres el lazo fuerte y verdadero; el cronista, el músico, el amigo entero, mi más querido y permanente compañero.