
TANGO DEL GATO NEGRO
Bajo la luna que arde en plata, camino descalzo por calles dormidas. Sombras de faroles tiemblan en el aire, soy un rumor de pasos y misterio. Mi reflejo, un secreto que respira, un chico... o un gato que sueña. Baila, mi sombra, baila conmigo, que la noche no pregunta nombres. Gira el mundo entre tus ojos dorados, en el compás prohibido del deseo, baila, baila — el tango del gato negro. baila, baila — el tango del gato negro. baila, baila — el tango del gato negro! El hechizo canta en mi sangre, cada nota es un latido prestado. No hay mañana, sólo el instante donde el alma aprende a mentir con gracia. Entre tangos viejos y humo de tabaco, la ciudad susurra mi nombre nuevo. El reloj del hechizo ya tiembla, pero sigo danzando en su filo. Soy carne de sombra y luz de pecado, mi piel recuerda el ronroneo del alma. Baila, mi sombra, no te detengas, que el alba viene a robar tus huellas. En cada giro, me pierdo un poco, en cada nota, nazco de nuevo, baila, baila — el tango del gato negro. baila, baila — el tango del gato negro. baila, baila — el tango del gato negro! Baila, mi sombra, hasta el silencio, que el encanto se apague bailando. Si vuelvo a ser gato al amanecer, será con el tango ardiendo en mis venas — el tango del gato negro…

