Mientras me brote sangre del lomo, mientras me quede otro tomo pendiente en la colección... Hojas que penderán de mi pelo y tendrán ansias de suelo agostarán mi canción. Vengo de estrellarme en mi camino, de hacer sombra a los encinos, de ser comido… por un ratón. Con la mirada desabrida de quien lo sabe todo, del que ya ha encontrado el modo de partir sin un adiós. Vengo a descolgarme del espejo, a encontrar el catalejo que tiré por un rincón, con la mirada refulgente de quien no sabe nada, del que le hace de carnada al futuro más cabrón. Y no negaré una y mil veces que en el borde del abismo me olvidé de ser yo mismo, caballito entre los peces. No voy a mentir ante tus dudas que mis huesos me conocen y cuando el reloj marca las doce la verdad se me desnuda Vengo de perder mi última baza, de tragar polvo en la plaza, de apoyarme en la testuz. Vengo de romperme en mil pedazos, de bajar los antebrazos, de enterrarme en mi ataúd. Vengo a palear el camposanto, a enfrentarme con mi espanto, a morir si hay que morir. Vengo a pelear contra molinos y gigantes asesinos. Yo vengo a sobrevivir. Vengo de estrellarme en mi camino, de hacer sombra a los encinos, de ser comido… por un ratón. Con la mirada desabrida de quien lo sabe todo, del que ya ha encontrado el modo de partir sin un adiós. Vengo a descolgarme del espejo, a encontrar el catalejo que tiré por un rincón, con la mirada refulgente de quien no sabe nada, del que le hace de carnada al futuro más cabrón. ... Mientras al otro lado del río siga habiendo algo tan mío no dejaré de nadar... Todos que lo intentaron a malas verán al quedarse sin balas que no me pueden ganar.