
[Intro instrumental con palmas, rasgueo de guitarra y risas de fondo] [Verso 1 – David (voz melódica y relajada)] Ya ni me acuerdo de aquel día que me echaste la maleta, que dijiste “esto se acaba” y yo pensaba que era broma... Te llevaste hasta el mechero que guardaba la receta del licor con tu perfume y mis resacas en la alfombra. [Verso 2 – José (voz rasgada y con pausa teatral)] Ya no me encuentro tus mensajes escondidos en el whisky, ni tu sombra en el sofá donde me hablaba tu fantasma. Y si me cruzo con tu risa por las calles del Morisky, le bajo el volumen al alma pa’ que no me monte dramas. [Estribillo – Coro los dos a voz pelada] Y ahora ya ni me duele, ni me arde la memoria, se borraron tus andares como huellas en la escoria. Ya no bebo por tu nombre, ni te lloro por costumbre, y aunque el corazón proteste… me lo callo con la rumba. [Verso 3 – David (más sentido, pero con ironía)] Que si vuelves algún día, con las gafas del arrepentido, te diré que estoy de gira, que la pena está de baja… y que tengo a media vida de testigo y sin permiso para escribirte canciones sin rencor, pero con guasa. [Puente – José con toque nostálgico] Y aunque me diste la vuelta como calcetín sin pareja, no me dejaste cojo… me enseñaste a andar de oreja. [Estribillo final – ambos con más fuerza y palmas marcadas] Y ahora ya ni me duele, ni me arde la memoria, se borraron tus andares como huellas en la escoria. Ya no bebo por tu nombre, ni te lloro por costumbre, y aunque el corazón proteste… me lo callo con la rumba. [Cierre – instrumental con guitarra loca y risas] (Ea… otra ronda, que esta ya ni escuece…)


