
¡Duende! ¡Olé! No hay permiso para el asedio. Ni paciencia para el dogma. — El conservadurismo no se reforma. — Se quema con lógica. — Se el sadismo es el guión sagrado. ¡Fuego! — ¡Joder la inercia! Autoridad de papel. ¡Arde! Moral de cartón. ¡Rompe! Tradición de mentira. ¡Haustura! Control de la carne. ¡Tacón! ¡Conservadurismo al carajo! ¡Al carajo el asedio! ¡Al carajo el miedo! ¡Al carajo el delírio! ¡Al carajo la culpa! ¡Al carajo la jaula! — ¿Duele? — No. — Es solo el fin de su farsa. — ¡Haustura! No se negocia. No se pide permiso. Se quema con la biología. Se extirpa en la sentencia. Se borra de la memoria. Conservadurismo del terror. ¡Al carajo! El pensamiento mágico es un tumor ideológico. El bisturí no pide permiso al tumor. ¡Medicina! Yag en la bari mangue es el drom. ¡Drom! ¡Olé! No hay permiso para el asedio. Ni paciencia para el dogma. Bizitza. Aske. Drom. Chachipén, drom. El Duende, drom.

