
Cap. 1: Llegada Levante... levante... Viento que llegas antes que yo: tú ya conoces esta puerta. Yo no. Sal en el aire. Cal en la luz. Algo me nombra... y no eres tú. El levante vuelve loca. El levante vuelve. A mí me está volviendo a donde nunca estuve. Sopla, levante, sopla — que yo no vine a buscar. Sopla, levante, sopla — que vine a recordar. Este viento tiene dos orillas y las dos me llaman igual. Muros que ciegan. Olivos que rezan. Una copla en el aire con acento de ayer. Calle que dobla donde doblo yo... ¿quién de las dos se acuerda mejor? El levante vuelve loca. El levante vuelve. A mí me está volviendo a donde nunca estuve. Sopla, levante, sopla — que yo no vine a buscar. Sopla, levante, sopla — que vine a recordar. Este viento tiene dos orillas y las dos me llaman igual. El mismo mar. El mismo mar. El mismo mar — con dos nombres para el agua. ¿Y si esta tierra me sabe de antes de saberla? Sopla, levante, sopla — (sopla... sopla...) que yo no vine a buscar. Sopla, levante, sopla — (sopla... sopla...) que ya empecé a recordar. Este viento tiene dos orillas... y me quiere en las dos. Levante...

