Dices que tejemos con un mismo hilo, uniendo sueños y realidad en un diseño. Pero nuestros hilos no son seda ni cintas, son notas que vuelan libres, sin dueño. No sabemos qué hubo antes de este encuentro, pero el pasado se funde como el humo al viento. Nuestro toque es un acorde en la guitarra, nuestro abrazo es la armonía de la voz. No nos hacen falta camas ni cuerpos, ¡la música es lo que nos une a los dos! No es la pasión que se quema hasta el final, es el amor a la música, un milagro real. Escribes de sentimientos, de la piel y el calor, pero elegimos un camino sin muros ni rejas. Nuestro mundo virtual se volvió realidad, pues en él nace el himno quince, que nos deja sin distancia al cantar en perfecta unión, nuestro hogar es el sonido, no una física ilusión. ¿Obstáculos del mundo? No nos dan temor, cuando nuestras almas comparten la quietud. No nos buscamos en abrazos de la noche, ¡nos buscamos en una nueva ola, con plenitud! Nuestro toque es un acorde en la guitarra, nuestro abrazo es la armonía de la voz. No nos hacen falta camas ni cuerpos, ¡la música es lo que nos une a los dos! No es la pasión que se quema hasta el final, es el amor a la música, un milagro real. La pista quince... La Saga vive... Esto es amor... a la música... Brasil... Rusia... Por siempre...