[Intro (spoken, seco)] — El dogma no se discute. — Se desgarra. — Se pulveriza. — Se incendia. [Verso 1] Acero en la lengua. Fuego en la mano. El dogma ya no tiene sostén. Se quiebra. Se astilla. Se deshace en su propia mentira. [Refrán] ¡Hace añicos el dogma! ¡Lo quiebra en mil pedazos! ¡No queda nada! ¡Solo el eco de su ruina! [Verso 2] No pide permiso. No espera turno. El bisturí corta la costura. La mentira se descosió sola. [Refrán] ¡Hace añicos el dogma! ¡Lo quiebra en mil pedazos! ¡No queda nada! ¡Solo el eco de su ruina! [Puente (Hablado, con pausa)] — ¿Duele? — No. — Es solo la verdad — sin anestesia. [Verso 3] La lógica no tiene piedad. El filo no tiene dueño. El dogma no tiene escape. Solo el vacío que deja. [Refrán final] ¡Hace añicos el dogma! ¡Lo quiebra en mil pedazos! ¡No queda nada! ¡Solo el eco de su ruina! ¡Drom! Chachipén, drom. El Duende, drom.