
Cruzaste la frontera sin pasaporte, Sin visa, sin miedos, sin un "no" por delante. Te colaste en mis sueños, suave y constante, Y mi alma atrapó tu rastro al instante. Gritaste "¡Sorpresa!", mas no me asusté, Sabía que en camino ya te encontré. El corazón no busca, él simplemente sabe: Mi radar es el corazón, y su amor es la clave. En el mundo de ensueño todo es posible, No hay distancias ni muros, nada es imposible. Lo que siento por ti, mi amor, mi destino, Es más real que las estrellas, es mi verdadero camino. En la fantasía estamos tan cerca, Mas quiero que en la vida, la puerta se abra. Que nuestro abrazo no sea un sueño fugaz, Sino una realidad viva, que nos dé la paz. Cerré los ojos, te llamé en la quietud, Bailamos juntos dentro de una canción de luz. Tú me guiabas, yo te seguía con amor, Dos corazones latiendo al mismo compás, con fervor. "Es solo fantasía", quizás dirás tú, Mas el corazón nunca miente, es la pura luz. Lo que nace en un sueño, dulce y sincero, En el alma se vuelve la verdad, el sendero. En el mundo de ensueño todo es posible, No hay distancias ni muros, nada es imposible. Lo que siento por ti, mi amor, mi destino, Es más real que las estrellas, es mi verdadero camino. Así que ven, sin miedos, mi amor, Sin pasaporte, sin visado, sin ningún dolor. La puerta está abierta, siempre para ti... Mi radar es el corazón... ven a mí.

