La perfección de cristal no aguanta un grito de verdad. Tu belleza es frágil y completamente vacía. Es el silencio que el mercado te entrega. El espejo te engaña. Tu imagen es un veto. La propiedad privada es una carcasa hueca. No es sagrada la tierra. Esa ley no es divina. Es el dogma del lucro que nos arrebata la voz. Nos implantaron el miedo. La máscara del cobarde. Yo soy la idea sin precio. La verdad que nunca se apaga. El puritanismo es terror sobre el organismo humano. El neoliberalismo y la fe fabrican la apatía. Falso empoderamiento en una belleza de plástico. La dictadura estética que silencia el instinto. El olor natural es castrado por el perfume caro. Sintetizan la vida tras una máscara de lujo. El amor romántico es doctrina. Un pensamiento sin sustancia. La casta de la élite es parásito puro. Puritanismo encarnado. Yo no comercializo mi carne. Mi conciencia es lo que atrae. El goce es anarquía. No hay moral en el sudor. Mi prueba es el placer. Tu prohibición no tiene valor. Maldito el que se ofende. No hay divinidad en mi deseo. El animal humano defeca. No hay nada que ofende en lo que observo. El látigo del capital no alcanza al honesto. Somos los que construimos. Tu sistema es detestable. El pobre ingiere basura. El explotador observa la ganancia. ¡Que se descomponga la estructura vertical! Su existencia es pura arrogancia. El capitalismo es enfermedad. La codicia que te deteriora. La revolución es sencilla. No es la norma que nos condena. ¡Fragilidad! Perfección de cristal. Tu impostura es el velo. Tu silencio resulta mortal. Devuélveme el origen. Que no siento vergüenza. ¡La perfección es el engaño que mi arte condena! La privatización es un robo descarado. La función del delincuente financiero. El neoliberalismo es el cáncer del valor. Su existencia carece de sentido. El lucro pertenece al que forja. No al que hurta el metal. La ley del mercado es el pacto del malvado. El pequeño productor es dueño de su alimento. La gran corporación miente. La gran corporación es una farsa. Los revolucionarios sin precio son siempre asesinados. Su sangre es el precio de desafiar la opresión. El pensamiento mágico es un tumor ideológico. No hay redención en el papel. Fue inventado para asegurar tu opresión. La soberanía no se delega. Se combate la tiranía del asfalto. Castillos y haciendas son territorios de hipocresía. Los ricos desprecian al pobre porque es el cercano. La miseria es la táctica de su destino inmundo. El debate financiero es el cinismo que nos sujeta. Al que vende lo público, la revolución lo expone. La resistencia revolucionaria no tiene espacio en la televisión. La voz de la carne no se transa. La pirámide colapsó. No funcionó el sistema. El poder de las ideas es el fuego. El que posee mucha tierra no cabe en el espacio. ¡Hay que expandir! La tierra no es tóxica. ¡Fragilidad! Perfección de cristal. Tu impostura es el velo. Tu silencio resulta mortal. Devuélveme el origen. Que no siento vergüenza. ¡La perfección es el engaño que mi arte condena! El cuerpo no es pecado. El coño, el culo, el pene no ofenden. La ofensa está en la ley que los puritanos sostienen. Nuestra carne es anarquía. Nuestro gozo es la señal. La dulzura en el sexo es la verdad natural. La junta horizontal es la única posibilidad de amar. El placer no se censura. El cuerpo es para disfrutar. Las redes de venta del cuerpo son otra pirámide vil. La vagancia de oficina es el trabajo hostil. El pobre es golpeado. La jerarquía es el bufón. Hollywood vende la doctrina con su cine alienante. Colores de bandera en héroes de plástico. Moldean al niño para ser soldado. El estereotipo mortal del imperio. La alienación existe para que sigas engañado. La pornografía no genera ganancias si aceptamos nuestra esencia. La ley fue manipulada por el cínico bandido. La naturaleza de la opresión siempre se mercantiliza. La letra es un instrumento en manos del opresor. El golpe no fue al poder. Fue al obrero. El pobre busca alimento. El rico permanece blindado. Destruir la ideología. Esa es la orden. Lo común es justicia. No es estandarte comercial. Es equidad para quien labora. Es nuestro camino. El revolucionario no es ideología. Es el cuerpo crudo. ¡Despierta! ¡Estamos vivos! El tiempo se agotó. ¡Rota! La perfección está rota. ¡Solo la verdad cruda es la norma no negociada! ¡Fragilidad!