
©2026miriam_hidro. Basado en historia original @2025miriam_hidro. Música e imágenes generadas con IA bajo dirección creativa de la autora. SINOPSIS🦈 : El Baile de los Clanes se prolongó hasta bien entrada la noche. De regreso, el joven Irosuno invitó a sus acompañantes a hospedarse en una residencia familiar de su propiedad, heredada de su abuelo, situada en las afueras de Nelaith, cerca de la gran Biblioteca. La comandante Myraen aceptó en nombre de todos. Lori e Hidro, los terrícolas, quedaron fascinados nada más llegar. La casa parecía arrancada de otro tiempo, como sacada de la propia Tierra. Una elegante construcción con ecos de Joseon, aunque transformada por la sofisticación de Nelaith. Los tejados curvos brillaban bajo luces suaves, los paneles cambiaban de tonalidad con el agua exterior y, alrededor, se extendían jardines serenos atravesados por senderos. Un estanque de peces descansaba en el centro, cruzado por un pequeño puente. Árboles de hojas azules se balanceaban lentamente, como si obedecieran al ritmo de las corrientes submarinas. Todo el recinto estaba protegido por una inmensa cúpula transparente que permitía contemplar los arrecifes coralinos brillando en la oscuridad oceánica. Era, para Hidro y Lori, como encontrar un pequeño fragmento de Asia escondido bajo el mar de aquel planeta. Cuando todos descansaban, Iro no conseguía dormir. Con las manos en los bolsillos y la mente demasiado despierta, salió a los jardines. El aire húmedo del interior de la cúpula olía a flores salinas. Para su sorpresa, encontró a Nim de pie sobre el puente del estanque, observando el movimiento de los peces. Se acercó en silencio y permaneció a su lado. Cuando ella se percató de su presencia, dijo: —Este lugar siempre me trae recuerdos… —comentó sin apartar la vista del agua—. Tu abuelo nos enseñó muchas cosas a todos. Iro bajó la mirada con cierta melancolía. —Sí. Entre otras, a no inclinarnos ante el poder ni la ostentación del Senado… —añadiendo con cierta ironía—. Incluso cuando nos obligan a soportar espectáculos como el de esta noche. Nim respondió: —Entonces, ¿por qué fuiste? Mi hermana insistió, sí, pero eras libre. Iro dudó apenas un segundo. —Porque ibas a estar tú —admitió—. No iba a dejarte sola entre esos viejos cefalópodos con delirios de grandeza. Ella soltó una pequeña risa. Y a él, por un momento, se le desordenó el corazón. Estaba tan hermosa sonriendo así, y con aquella túnica nocturna de seda blanca. Horas después, ya en su dormitorio, Iro seguía sin poder conciliar el sueño, permanecía sentado frente al escritorio. Desde la muerte de su abuelo había adquirido una costumbre, escribir un diario. Al principio solo anotaba enseñanzas del clan, recuerdos, pequeñas frases de su abuelo que temía olvidar. Pero, con el tiempo, empezó a registrar también los momentos importantes. Y aquella noche parecía uno de ellos. Escribió sobre el baile. Sobre las palabras de Nim. Sobre la manera en que había cruzado la pista, segura de sí misma, imposible de ignorar. Sin darse cuenta, sus pensamientos comenzaron a desviarse. La imaginó cerca. Demasiado cerca. Algo que había ocurrido muchas veces, pero al mismo tiempo, lo imaginó de una forma completamente distinta. Apenas vestidos, ella estaba frente a él. Tan cerca que podía sentir su respiración. Iro le apartaba un mechón del rostro. La besaba. Y Nim le devolvía el beso. Ese pensamiento repentino hizo que Iro se estremeciera. Se llevó una mano al corazón. Una punzada seca atravesó su pecho. Tan fuerte que casi dolía. —¿Pero qué…? Se giró bruscamente. Detrás del escritorio, un pequeño acuario iluminaba la habitación. Entre las especies acuáticas nadaba un diminuto tiburón negro, una criatura extraña que había comprado meses atrás en el mercado de Nelaith. El animal parecía mirarlo fijamente. Y, por culpa del cansancio, o de su traicionero corazón, Iro juraría que lo oyó hablar con voz grave: —Controla, Black Shark. Controla ese estúpido corazón. Iro agitó la cabeza con fuerza. —Estoy perdiendo la cordura… Se llevó ambas manos al pecho, sintiendo cada latido como un golpe, y se dijo a si mismo: —Para… por favor… PARA! . 🎼 STOP!, STUPID HEART 🦈 Stop... 세상에서 가장 아름다운 노래 네 목소릴 들으면 멈출 수가 없어 이 심장을 어떻게 멈춰야 할지 몰라 내 상어 심장이 터질 것 같아 You are the most beautiful song in the world, I don’t know how to stop my heart. my shark heart feels like it will explode... Trained like a Black Shark, but my stupid heart’s about to explode. I learned to survive the darkness, but not the sound of your soul. Yet one whisper from your shadow, and I lose the war alone. 🥁❤️ Stop.🖤🦈 , control, stupid heart❤️🥁 세상에서 가장 아름다운 노래 네 목소릴 들으면 숨이 멎을 것 같아 이 심장을 어떻게 멈춰야 할지 몰라 내 상어 심장이 터져버리리 🥁❤️🖤🦈🥁❤️ Stupid heart, stop… STOP!!!! __©🦈 ©copiright© 🦈©__

