
[Verso 1] Te conocí sin verte jamás, en los reflejos fríos de una pantalla. Las palabras tejían promesas que mis manos no podían tocar. Una imagen borrosa, una sombra leve, y de pronto tu mundo me atrapó. Te desnudabas de tus dolores, yo escondía los míos, sin voz. [Verso 2] Ella duerme en la habitación de al lado, su aliento me ancla, tu eco me llama. Camino sobre un hilo invisible, entre la carne y el fantasma. Dime, ¿cuál de las dos respira en mí? ¿La que me ama o la que imagino? Me vuelvo espejo y me resquebrajo, preso de un credo clandestino. [Estribillo] Te amo, quizá… ¡o tal vez huyo! Tu nombre arde en mis insomnios. He construido un mundo de piedra y sangre, y tú me ofreces el vacío que arde. [Solo] [Verso 3] Cada palabra que me confiaste se clavó como llave en mi memoria. Me abriste la puerta de un cielo que no puedo alcanzar sin destruir mi historia. Ella me mira, ella lo sabe… algo se mueve bajo la piel. Soy el actor de un drama doble, y el telón no cae, ni fiel. [Outro] “Si cierro los ojos, invento tu rostro. Si los abro, traiciono el de ella. Y en el espejo solo contemplo un eco… sin reflejo.”

