
[(SEGUNDA PARTE)] IKIGAI Tiempo del ser jubilado Part 2/2 Mi ikigai no es grande ni heroico ni famoso es un reto invisible que me empuja a seguir son manos en la arcilla acordes en la tarde dos frases en un cuaderno y emociones revivir He aprendido que el tiempo no siempre fue enemigo que a veces solo espera a que aprendas a escuchar en esta edad de calma su abrazo es menos duro ya no me exige metas me invita a disfrutar Con amigos en un bar compartiendo asientos hablamos de la vida de política y del amor recordamos historias que ya parecen cuentos celebrando con risas los buenos momentos En torno a una partida de cartas o de dominó las manos ya temblonas barajan en tensión marcamos cada punto como si fuera un triunfo y el tiempo se nos pasa volando en esa diversión Guardo en viejas cajas mis fotos gastadas los rostros de amigos y familiares que gusta recordar cada imagen es un puente tendido hacia el pasado un modo de decirles "Os fuisteis yo sigo acá" Escribo en un diario lo que el cuerpo me cuenta los miedos las dolencias la forma de cambiar pero entre línea y línea dejo un hueco a la risa para que el lector sume su complicidad En noches silenciosas retomo la lectura me siento capitán de un barco en alta mar las horas se diluyen como azúcar en la leche y el sueño se acomoda apagando mi mirar A veces la añoranza se sienta en mi ventana me habla de una persona aquella que no está la invito a una tisana le ofrezco una butaca y juntas contemplamos las nubes sin la necesidad de hablar A veces la memoria tropieza con sus pasos se le escapa un detalle que no logra atrapar me río de mí mismo le tiendo alguna pista y el nombre que faltaba regresa a su lugar Sé que la vida es breve que el cuerpo se desgasta que un día mis piernas no querrán caminar pero hoy mientras responden les pido otra jornada de paseos sin excusas y pasos sin pesar Sé que vendrá un momento de silla en la sala mi cuerpo más callado más lento de girar seré solo testigo de lo afuera de la ventana del árbol de la fuente y su eterno dialogar Tal vez necesite manos que alcen mi cintura brazos que me ayuden a volver a acostar cuidadores pacientes que entren en mi rutina y a mano un timbre que resuene al yo ayuda reclamar En esa ancianidad de tiempo más pequeño cuando ya casi todo lo tenga que aceptar recordaré las horas amables y de juegos y cada remembranza me reconfortará No me aterra la sombra porque tuve amaneceres si di voz a mis manos y supe improvisar si amé a quien me quiso con torpe transparencia y supe despedirme sin excusas buscar He donado mi cuerpo a la ciencia en memoria a los que hicieron algo bueno para mi sin yo saber y que cualquiera de mi donación se beneficie y así el ejemplo de otros solidario seguiré Esta mi canción que en la Red es compartida para ser descubierta y oída permanecerá mientras nuestra civilización tal cual exista hasta que el mundo cambie a una nueva realidad Porque como es sabido nada es eterno Aquí en la Tierra todo tiene un fin En la otra vida quizás coincidamos Y lo que aquí hemos compartido vivos ¡Ya fallecidos podamos revivir! Comentario La frase "🎧 El alma humana tiene identidad" sugiere que cada persona, a un nivel profundo, posee una esencia única que define quién es. La "alma" se refiere a la parte espiritual o inmaterial del ser humano, mientras que "identidad" implica un conjunto de características, valores, creencias y experiencias que individualizan a cada persona. Por lo tanto, esta afirmación enfatiza la idea de que cada ser humano tiene su propia singularidad y significado personal, lo cual es fundamental para la identidad de cada individuo.

