
[Verso 1] Ya iba tarde antes de salir, ahora más, y empezando a hervir. Su calcomanía dice "Paz"... Yo empiezo a sospechar que no conmigo, quizás. Tiene gorra. Tiene un plan. Tiene una direccional desde julio sin apagar. Y cada buzón en este camino es la lápida donde mi paciencia vino a expirar. [Pre-Coro] Me sé su placa, su abolladura, su antena rota, su calcomanía. Conozco a este hombre más que a mi mujer y no lo he conocido todavía. [Coro] Va a cincuenta en un mundo de setenta, sereno, como si la vía fuera de él. (No es de él la vía) Sin prisa, con la calma de un obispo, mientras redacto mi epitafio en un papel. Soy un hombre razonable, soy un pilar, (Es un pilar) Pero sus luces traseras me han tragado el alma entera. [Verso 2] Intento rebasar, se va al centro. Me resigno, y baja a cuarenta y dos. Es un vals, y solo él escucha la música, y la canción que suena es solo para dos. Mira por el espejo. Me ve ahí. Y juro por Dios que lo veo sonreír. No es cruel la sonrisa, es algo peor— un hombre en paz, sin nada en su marcador. [Pre-Coro] Mi terapeuta dice que tengo "límites excelentes." Mi cardiólogo quisiera dar su opinión. He estado haciendo ejercicios de respiración, (por la nariz) pero la nariz ya presentó su dimisión. [Coro] Va a cincuenta en zona marcada de setenta, constante, como si fuera una bendición. (Que Dios lo bendiga) Resuelto, mientras todo el carril detrás es una procesión fúnebre sin absolución. Soy una criatura empática, civilizada, (Es una criatura) Pero este hombre me ha colonizado el alma. [Puente] Ya llevamos juntos once kilómetros. Eso dura más que algunos matrimonios que conozco. Da vuelta donde yo. Para donde yo paro. Empiezo a sospechar que esto no es casualidad— es coreografía. Es destino. Quizás me fue asignado por algún burócrata cósmico que decidió que hoy, este martes, debo aprender humildad a esta velocidad precisa en un camino hecho para más. (Pone la direccional. Yo pongo la direccional.) (No da vuelta. No doy vuelta.) (Ya nos pertenecemos.) [Coro Final] Va a cincuenta, siempre a cincuenta, como si fuera vocación, consagración. He envejecido tras este volante. Mi café está frío. Toda mi mañana es una cancelación. Pero si algún día paso a este hombre, (si el universo lo permite) pondré el crucero a cincuenta y que pruebe el sabor de su propia devoción. [Outro] Cincuenta. (solo cincuenta) En zona de setenta. (zona de setenta) Ya nunca seré igual.


