Imagina que Dios te dice Hijo, esta atento a como te hablo, como te doy mis mensajes, no esperes ángeles y luces del cielo, simplemente en lo profundo de tu mente y corazón está mi voz hablándote siempre, guiandote siempre, oyeme! No compliques tu vida oyendo el orgullo y el ego, solo satisfacen temporalmente. Oye mi voz que cuando te guia, la satisfacción es para siempre. Oír tu corazón, tu voz del alma, obedecer sin juzgar, sin cuestionar, sin entender, ni observar. Lo importante es la obediencia sin cuestionar las razones, el porqué ni el para que, actuar en el momento, todo tiene su momento, todo tiene su tiempo exacto y recibir a Dios y lo que nos da cuando obedecemos. Eso ya es un paso gigante, obedecer sin cuestionar, analizar, sin razonar. Aveces el mensaje, no es para ti, tu eres el instrumento que DIos usó y el regalo es para el otro de parte de Dios, es por eso que no debes juzgar, ni cuestionar, asi como eres receptor, eres emisor, eres instrumento. El instrumento es tan importante como el mensaje que transmite, pues a veces solo él puede hacerlo. Aveces las ordenes no tendrán sentido en la mente humana, pero deben ser obedecidos sin pensar el porque, después entenderán el porque, se que todos los humanos quieren saber el por qué.