Susurros en la bruma, el viento aún lleva tu voz... En mi pecho arde el eco de tu adiós, mi arco apunta al cielo y no hay Dios. Fuiste luna en mi noche sin fin, ahora sólo quedan ruinas en mí. Sagitario sin norte, sin fuego, un cazador herido en su propio juego. Cenizas del fuego que un día encendí, te busco en los cielos, pero te perdí. Mi alma se arrastra por la oscuridad, tu ausencia es mi eternidad. “Mi amor… no me olvides” El violin canta tu nombre al morir, cada cuerda grita lo que no pude decir. Mi constelación cayó sin piedad, y el universo olvidó la verdad. Tus huellas se borran con cada estación, pero mi duelo es mi religión. Aún danzo entre sombras, te siento venir… mi voz es el viento, déjame latir. (If violins cry, it’s because of you…) Cenizas del fuego que un día encendí, tu reflejo aún vive dentro de mí. Sagitario perdido sin rumbo ni luz, la muerte no fue excusa para esta cruz. “Amor eterno… no temas más” No hay destino… sólo el dolor de seguir. ...y el amor que no quiso morir.