La jíbara siempre dice que el alma florece, La verdadera belleza en su esencia se establece. Con cada sonrisa, un brillo interior, En su autenticidad, se encuentra el verdadero amor. La belleza de la jíbara se siente en la brisa, Reflejada en la tierra, donde su corazón se anida. El amanecer la inspira, el paisaje es su hogar, Con cada paso y danza, la cultura va a brillar. Canta con pasión sobre su tierra tan querida, La belleza de su arte, un regalo a la vida. Vestida de colores, su expresión es libertad, La jíbara comparte su belleza, es pura verdad. Cautiva los corazones de quienes la ven andar, Aprecia lo pequeño, en su mundo singular. Brillan sus ojos llenos de vida y amor, Transforma la belleza en un canto al dolor. Es un reflejo de su historia, un eco sin igual, Encuentra belleza en cada rincón, es su ritual. Celebra la vida, en su arte se siente, La belleza de la jíbara, un regalo para el presente. Así vive la jíbara, con esperanza y pasión, En su voz melodiosa, hay magia y emoción. La belleza de la jíbara es un canto eterno, Un himno a la vida, un legado sincero.