
Esta música fue creada para "UNO", un álbum colaborativo fundamentado en la fe, la unidad y el compromiso compartido de honrar a Jesucristo. El proyecto reúne diversas voces creativas con un mismo propósito: celebrar cómo Dios nos une a través de la música, el testimonio y la comunidad. No sé todo Lo que te costó llegar. Tú tampoco sabes Cada noche que crucé. Pero aquí estamos. y hay cosas Que no necesitan explicación. Cuando Cristo está en medio, El corazón Reconoce el corazón. No venimos De la misma calle. No aprendimos Las mismas canciones. Tú tienes palabras Que yo nunca usaría, y yo tengo silencios Que tú entenderías. A veces hablamos Hasta quedarnos sin tema. Otras veces basta Sentarnos en la mesa. Una oración antes de empezar. Una risa Cuando algo sale mal. y poco a poco Lo que era colaboración Se empezó a sentir Como familia. No fue porque Pensáramos igual. Fue porque aprendimos A mirar hacia el mismo lugar. y cuando Cristo Se quedó en el centro, Todo lo demás Encontró su lugar. No tenemos La misma historia, Pero late El mismo corazón. Diferentes voces, Misma esperanza, Mismo Cristo, Misma dirección. Si tú lloras, Yo no miro desde lejos. Si tú ríes, Yo celebro tu canción. No tenemos La misma historia, Pero late El mismo corazón. He aprendido Que familia no es Estar de acuerdo En cada conversación. Es poder decir “No lo veo como tú” y aun así No cerrar el corazón. Es mandar un mensaje Cuando nadie lo pidió. Es preguntar “¿Cómo estás de verdad?” y esperar la respuesta. Es orar por tu nombre Cuando tú ni siquiera sabes Que alguien Está peleando contigo Desde otro lugar. Eso no lo fabrica Una canción. Eso lo construye Dios Cuando dejamos espacio. No fue porque Nunca hubiera tensión. Fue porque elegimos Algo mayor que tener razón. y cuando Cristo Se quedó en el centro, Aprendimos A cuidarnos mejor. No tenemos La misma historia, Pero late El mismo corazón. Diferentes voces, Misma esperanza, Mismo Cristo, Misma dirección. Si tú lloras, Yo no miro desde lejos. Si tú ríes, Yo celebro tu canción. No tenemos La misma historia, Pero late El mismo corazón. Mismo corazón No significa Misma opinión. Mismo corazón No significa Misma canción. Es saber Que si Dios te llamó, Yo no tengo que entender cada detalle Para caminar A tu lado. Es saber Que tu herida No es tema Para conversación. Es saber Que tu victoria No amenaza Mi posición. Es poder decir “Cuenta conmigo.” y que no sea Solo una frase. Muchas historias. Muchas voces. Una mesa. Una gracia. Un Salvador. Un mismo corazón. Uno en el dolor. Uno en la esperanza. Uno cuando sobra. Uno cuando falta. Uno cuando cantamos. Uno cuando callamos. Cristo en el centro. y nosotros Alrededor de Él. No tenemos La misma historia, Pero late El mismo corazón. Diferentes voces, Misma esperanza, Mismo Cristo, Misma dirección. Si algún día Se te olvida quién eres, Yo te recuerdo Lo que Dios habló. y si mañana Soy yo quien se pierde, Recuérdame tú Hacia dónde voy. No tenemos La misma historia. y eso está bien. Porque Cristo Nunca nos pidió Ser copias. Nos enseñó A ser familia. Mismo corazón. Mismo corazón. En Jesús, Mismo corazón. No fue la música. No fue el proyecto. No fue casualidad. Fue Cristo Haciendo familia Donde antes Solo había nombres.

