Este cuadro representa un paisaje junto al mar, con barcos y viejas redes que me invitan a soñar. Me hacen recordar el aroma que sentía cuando tú me acompañabas, cogidos de la mano, por la orilla al caminar, cuántas emociones vividas frente al viento y frente al mar. Nostalgia de mi juventud, nostalgia de un tiempo mejor, de sensaciones dormidas que hoy despiertan con dolor. Recuerdo con ternura aquella felicidad, la primera vez que una mujer me enseñó lo que es amar a las orillas del mar. Eduardo Cuña Paz