
El corazón late todavía allá arriba en la montaña entre piedras viejas y campanas que no aprendieron a callar Aquí la niebla traga los sueños moja el vidrio de la ciudad nadie recuerda bien su nombre nadie se atreve a mirar atrás Dicen que mañana cambia todo dicen que ya va a mejorar pero las voces duran poco como humo sobre el mar El corazón late todavía aunque la noche quiera entrar la cabeza está enferma, amor ya no consigue descansar El corazón late todavía resiste el frío y la señal mientras abajo arden las luces de una fiebre artificial Las avenidas nunca duermen pero nadie sabe a dónde van caras serias bajo el cemento ojos cansados de esperar Promesas rotas en la radio otro uniforme, otro disfraz cambian los nombres en la puerta pero la casa sigue igual Hay un ruido dentro del ruido algo difícil de nombrar como una herida mal cerrada que vuelve siempre a despertar El corazón late todavía aunque lo quieran silenciar la cabeza está enferma, amor y ya no puede respirar El corazón late todavía como tambor ancestral debajo de toda esta bruma debajo de esta oscuridad Escucho pájaros negros girando sobre la ciudad buscando restos de memoria algo que no pudieron comprar Allá la tierra guarda fuego aquí se vende hasta la sal uno recuerda cómo canta otro olvidó cómo llorar El corazón late todavía más fuerte que la tempestad la cabeza está enferma, amor pero no deja de pensar El corazón late todavía y no lo van a sepultar cuando la bruma al fin se rompa volveremos a respirar Allá arriba… late todavía Aquí abajo… la niebla empieza a temblar

