
¡Araña gorda y vieja que hilas en un árbol! ¡Araña gorda y vieja que no alcanzas a verme! ¡Venenosa! ¡Venenosa! ¿No pararás? ¿No pararás tu hilado y vendrás a buscarme? Vieja Tontona, toda cuerpo grande, ¡Vieja Tontona, no puedes espiarme! ¡Venenosa! ¡Venenosa! ¡Déjate caer! ¡Nunca me atraparás en los árboles! La Lob perezosa y la loca Cob tejen telas para cazarme; más dulce soy que muchas carnes, ¡pero no pueden encontrarme! Aquí estoy yo, mosca traviesa; y ahí vosotras, gordas y hurañas. Jamás podréis atraparme en vuestras locas telarañas.

