[Intro - hablado con actitud] Yeah… Tú sabes cómo va, Siempre pegado al café… aunque no le dé. ¡Vamos allá! [Verso 1] Desde el primer día lo mandaron pa’ la zona, cafetera atrás como si fuera una corona. Triturando fuerte, vibra la oficina, él sin una taza, pero igual se contamina. No toma ni un sorbo, pero siente la presión, el grano rugiendo como una canción. Aroma en el aire, retumba el motor, no quiere cafeína, pero vive el sabor. [Estribillo - reggaetón pegajoso] Atrás, al lao’, de frente el café, siempre lo encuentra aunque no lo ve. Taza tras taza, sin querer lo ve, aunque no lo beba… siempre está con él. [Verso 2] Cambió de cubículo, quiso escapar, pero el destino lo volvió a ubicar. Ahora al costado, más digital, la cápsula suena, ritual espacial. No importa el turno, ni el personal, el café lo acecha, es ley natural. No necesita azúcar ni calor, él vive la vibra, sin probar el sabor. [Estribillo] Atrás, al lao’, de frente el café, siempre lo siente, no lo puede creer. No hay escondite, no hay papel, es su compañero… el café fiel. [Puente - estilo urbano suave] Dicen que es karma o pura casualidad, pero esto es más fuerte que la gravedad. No es una adicción, ni es lealtad, es que el café lo sigue con intensidad. [Estribillo final] Atrás, al lao’, de frente el café, él no lo toma, pero está con él. Ruge la máquina como en un cartel, y él sigue ahí… sobreviviendo a aquel.