
[Verso I] ¡Oh sagrada, invencible y eterna! Libertad que no muere jamás, te alzaste entre sombras y guerras, y en el alma sembraste tu paz. No naciste de trono ni espada, ni del voto que impone el poder. Eres llama que nunca se apaga, voz del ser que se atreve a ser. [Coro] ¡Libertad! Nuestro canto te aclama, eres luz que jamás caerá. Ni cadenas, ni muros, ni dogmas apagaron tu inmensa verdad. Desde el vientre hasta el último aliento, en el sueño, en la lucha y la fe… ¡Libertad! Eres vida despierta. ¡Libertad, te juramos de pie! [Verso II] No hay mandato que te sustituya, ni decreto que sepa quién sos. Solo vive en quien rompe la arcilla y despierta en su pecho tu voz. Fuiste mártir, herida y destino, fuiste canto de pueblos sin sol. Hoy resuena en el nuevo camino una patria sin dueño ni rol. [Coro] ¡Libertad! Nuestro canto te aclama, eres luz que jamás caerá. Ni cadenas, ni muros, ni dogmas apagaron tu inmensa verdad. Desde el vientre hasta el último aliento, en el sueño, en la lucha y la fe… ¡Libertad! Eres vida despierta. ¡Libertad, te juramos de pie! [Puente / Coda] Ni la muerte detiene tu paso, ni el olvido borra tu voz. Mientras viva un ser libre en la Tierra… ¡vivirás en su canto feroz! (Final) ¡Oh Libertad! Tú no pides permiso… Tú naces… ¡Con Dios!

