
(Verse1) En la noche estrellada, el universo llora, sus quejios se entrelazan con el eco de las guitarras. Las constelaciones danzan, susurran secretos antiguos, y el viento lleva sus lamentos a los confines del espacio. (CHORUS) Ay, quejío del cosmos, eco ancestral, las estrellas se retuercen en su danza cósmica. El tiempo se desgarra, como un rasgueo apasionado, y la Vía Láctea se convierte en un cante flamenco. (Verse2) Las galaxias se abrazan, como amantes en la penumbra, sus núcleos arden con pasión, como soles en duelo. Los agujeros negros cantan su tristeza infinita, y los quásares desgarran el espacio con su voz vibrante. (chorus) Ay, quejío del cosmos, melodía sin fin, las nebulosas se despliegan como mantones de seda. Las partículas danzan bulerías en el éter, y la gravedad se convierte en un compás flamenco. (Verse3) Los planetas giran como bailaoras en un tablao, sus órbitas trazan letras en el aire sideral. La Luna, coqueta, se refleja en el río de estrellas, y Marte, con su sangre roja, se entrega al cante. (chorus) Ay, quejío del cosmos, eco eterno, las supernovas estallan como palmas en el aire. El Big Bang fue el primer taconeo del universo, y nosotros, simples mortales, somos parte de su bule

