
Oscar Orbe De la pluma del 21... [Intro] Desde el norte hasta Suchil… que retumbe el nombre: ¡Oscar Orbe, firme y de ley! Viejón fino… Pluma Veinteuno. [Verso 1] De Minnesota les traigo el corrido, de un hombre derecho que nunca cambió. Oscar Orbe retumba su nombre, con puro trabajo lo suyo ganó. Chaparrito, sencillo, viejón fino, y de frente un apretón dice más que mil. No ocupa andar con tanta palabra, los hechos hablan por él. En el drywall se mira la escuela, de sol a sol sin bajar el nivel. Disciplina, carácter y huevos, así se respeta un hombre de ley. Piensa primero y después da la cara, esa costumbre jamás la dejó. Habla poquito pero bien derecho… por eso respeto ganó. [Refrán] Brindo por mi tío Oscar, viejón firme de verdad. Oscar Orbe, firme y de ley, donde pisa deja lealtad. Las puertas siguen abiertas, porque supo sembrar. El respeto no se compra… se gana al caminar. [Verso 2] En las fiestas nunca falta, siempre trae buen humor. Pero no juzguen por tranquilo… también se sabe cuidar. Nunca presume lo que ha hecho, ni anda buscando atención. Los hombres que pisan recio… se conocen por la acción. [Puente] La vida golpea parejo, eso ya lo comprobó. La mala leche sola se acaba… el hombre derecho siguió. [Verso 3] El 21 puede decirlo, porque lo miró responder. Cuando ocupé de Minnesota, ni preguntó qué iba a hacer. Siempre firme con su palabra, siempre listo pa' apoyar. Oscar Orbe sigue firme… lealtad hasta el final. Aunque yo no esté presente, la línea sigue igual. El viejón sigue bien firme… lealtad hasta el final. [Refrán] Brindo por mi tío Oscar, orgullo de Suchil. Oscar Orbe, firme y de ley, no se raja ni al morir. El respeto lo respalda… donde pisa deja raíz. [Verso 4] Hoy enfrenta otra batalla, sin bajar la frente jamás. No pide lástima de nadie… sigue firme y va por más. Tiene corazón de acero, y una fe que no se ve. Los guerreros nunca se doblan… él lo demuestra otra vez. Si la vida pone pruebas, las enfrenta con valor. Porque el miedo nunca manda donde sobra corazón. [Verso 5] Hay un nombre que en silencio lleva siempre en el pecho. Antes de salir al jale, o al caer la oscuridad, mira al cielo y a su hijo le manda un beso de verdad. Sabe bien que desde arriba siempre lo acompaña Dios. Y mientras siga este camino, vive también por los dos. "Mijo… tu viejo sigue de pie. Mientras Dios me dé licencia… todavía falta camino por recorrer." A mi hijo le dejo una regla que nunca debe olvidar: no confíes de más en las amistades, el que menos piensas… es el que más puede fallar. Tú sigue siempre derecho, sé sincero de verdad. Allá de ellos si te fallan… tú sigue fino, hijo mío, sin perder la lealtad. Porque el respeto se gana, no se compra por hablar. Camina siempre derecho… y Dios te habrá de cuidar. [Final] Con un bote o una botella, brindo por lo que viví. Por los que nunca abandonan… por los que siguen aquí. Que retumbe este corrido desde Suchil hasta el norte. Porque hombres como Oscar Orbe no se doblan con cualquier golpe. Aquí termina el corrido de un hombre de calidad. Oscar Orbe sigue firme… El guerrero de Suchil. De la pluma del 21.

