
Hoy soy un hombre ya desgastado, cansado de buscarte y no hallarte, mi alma añora tiempos ya clausurados, un oscuro secreto hizo que te aparte. Si pudiera volver las agujas del dolor, haría todo distinto, torcería el destino, te ataría a mi noche con cadenas de temor, para que no huyas jamás de este torbellino. (Coro) La sangre de un dragón loco corre en mí, perdóname si despierto tu pavor, en lo más hondo de este ser, todo lo que hago lo domina: tu amor. Si he de herir al mundo por verte sonreír, lo haré sin tregua, una y otra vez, no me pesan ya los pecados que cometí, mi alma está maldita, se me acaba la lucidez. Mientras no descubras la sombra que hay en mí, tus ojos, tu risa son mi único farol, tu hermosa boca y tu luz son por fin la única razón que empuja mi dolor. (Coro) La sangre de un dragón loco corre en mí, perdóname si provoco en ti pavor, en lo más hondo de este ser, todo lo que hago lo devora: tu amor. (Final — susurro) Si un día descubres mi herida sin sol, no huyas, quédate a mirar mi final, porque en la oscuridad de este desolado rol, tu nombre es la llave que gobierna mi mal.

