
Verso 1: En el yunque del trueno, se forja el destino, Con cuerdas de acero, en un mar de sonidos, Cada acorde es un rayo, que estalla en la noche, En el templo del metal, la llama no se esconde. Coro: Es el rugido del dragón, que enciende la pasión, El ritmo que nos guía, en esta rebelión, Heavy metal en las venas, como un río sin final, La sinfonía eterna, nuestro grito inmortal. Verso 2: Las sombras se disipan, con el poder del sol, Las almas se liberan, en un solo acorde mayor, Los tambores son el trueno, que anuncia la tormenta, La guitarra es el viento, que en nuestros sueños revienta. Coro: Es el rugido del dragón, que enciende la pasión, El ritmo que nos guía, en esta rebelión, Heavy metal en las venas, como un río sin final, La sinfonía eterna, nuestro grito inmortal. Puente: En el castillo de la luna, los guardianes del sonido, Con escudos de armonía, y espadas de latido, Marchamos hacia el alba, en un desfile sin final, Nuestros corazones laten, al compás del metal. Coro: Es el rugido del dragón, que enciende la pasión, El ritmo que nos guía, en esta rebelión, Heavy metal en las venas, como un río sin final, La sinfonía eterna, nuestro grito inmortal. Outro: Y cuando el día termine, y la noche caiga otra vez, El eco de nuestras almas, en el metal se hará vez, Porque somos los hijos, de un sonido celestial, En el reino del metal, seremos siempre inmortal.

