
El Invicto Bazan
[Intro — solemne, mar embravecido, campanas y tambores] Que redoblen los tambores, que se alcen velas al sol, que hoy los mares cuentan gloria de un invicto español. Desde España al Mediterráneo, desde el Atlántico al confín, cuando Bazán daba la orden, ¡la victoria iba tras de él! [Verso I — sus primeros combates] Hijo del mar y de la guerra, entre galeras se forjó, y siendo joven ya en combate su nombre el enemigo oyó. Frente a las costas de Galicia, cuando el francés quiso avanzar, los Bazán salieron a su encuentro ¡y lo hicieron retirar! [Pre-coro] Ni tormentas ni cañones lo pudieron doblegar, donde ondeaban sus pendones ¡se hacía España respetar! [Coro — grande, coro masculino] ¡Bazán! ¡Bazán! ¡Jamás vencido en la mar! ¡Bazán! ¡Bazán! ¡El invicto capitán! Que disparen los cañones, que retumbe el vendaval, ¡que lo escuchen las naciones: Bazán vuelve a navegar! [Verso II — Vélez de la Gomera] Cuando el Peñón de Vélez había que recuperar, por las costas africanas vio sus galeras avanzar. Con precisión cayó la fuerza, la fortaleza vio llegar al marqués de Santa Cruz, ¡y la bandera volvió a ondear! [Verso III — Malta] Malta resiste entre fuego, el turco la quiere tomar, y entre humo, sangre y pólvora una flota aparece en el mar. Era Bazán con sus galeras, era el socorro que iba a llegar, y el Gran Sitio vio frustrado su sueño de hacerla doblar. [Pre-coro] Desde África hasta las islas, su fama empieza a resonar: si Bazán toma el timón, ¡hay batalla que ganar! [Coro] ¡Bazán! ¡Bazán! ¡Jamás vencido en la mar! ¡Bazán! ¡Bazán! ¡El invicto capitán! Que disparen los cañones, que retumbe el vendaval, ¡que lo escuchen las naciones: Bazán vuelve a navegar! [Puente — comienza lentamente y crece] Pero faltaba aquella aurora que los siglos recordarían, cuando dos mundos de galeras sobre las aguas chocarían. En Lepanto ardía el cielo, rugía pólvora sobre el mar, la Liga Santa desplegaba sus banderas al avanzar. [Verso IV — LEPANTO, explosivo] ¡LEPANTO! Don Juan de Austria al centro marcha, Barbarigo por un flanco va, y en la reserva de la armada ¡Don Álvaro de Bazán! Ve una brecha, manda ayuda, otra escuadra empieza a flaquear; donde el combate más aprieta ¡sus galeras allí estarán! Entre arcabuces y espadas, entre humo, fuego y metal, la reserva entra en combate ¡y hace al enemigo quebrar! [Coro — más grande] ¡BAZÁN! ¡BAZÁN! ¡JAMÁS VENCIDO EN LA MAR! ¡BAZÁN! ¡BAZÁN! ¡EL INVICTO CAPITÁN! ¡Que disparen los cañones! ¡Que se escuche hasta Estambul! ¡Que en Lepanto habló la pólvora del marqués de Santa Cruz! [Verso V — Portugal y las Azores] Pasaron años, cambió la guerra, mas no su estrella militar; cuando Portugal fue disputado otra vez lo llamó la mar. Y frente a costas portuguesas, cuando había un reino que asegurar, Bazán conduce las escuadras y la victoria vuelve a hallar. Pero aún quedaban las Azores, allá en mitad del ancho mar, donde una armada franco-lusa a España quiso desafiar. [Pausa — tambores] ¡TERCEIRA! En inferioridad numérica, Bazán no piensa en regresar, forma sus naves, da la orden: —¡Hoy venimos a ganar!— Cañón contra cañón retumba, crujen las naves sobre el mar, y frente a la isla de Terceira ¡la flota enemiga hace quebrar! [Verso VI — conquista de Terceira] Un año después regresaría, pero esta vez para desembarcar; soldados bajan de las naves, la isla se debe conquistar. Mar y tierra en una empresa, todo comienza a coordinar, y las Azores finalmente bajo Felipe han de quedar. [Puente final — solemne] Decían que jamás perdía, que no sabía qué era ceder, que batalla donde entraba la sabía resolver. Galicia, África y Malta, Lepanto y Terceira hablarán; cinco mares fueron testigos del nombre de Álvaro de Bazán. Y cuando España preparaba la mayor armada que vio el mar, la muerte encontró al almirante antes de poderla comandar. No cayó bajo otra bandera, ni enemigo lo hizo doblar; murió sin conocer derrota... ¡INVENCIBLE HASTA EL FINAL! [Coro final — toda la orquesta y coro] ¡BAZÁN! ¡BAZÁN! ¡JAMÁS VENCIDO EN LA MAR! ¡BAZÁN! ¡BAZÁN! ¡EL INVICTO CAPITÁN! Que disparen los cañones, que las campanas suenen ya, desde Lepanto hasta las Azores ¡su memoria vivirá! ¡BAZÁN! ¡BAZÁN! ¡MARQUÉS DE SANTA CRUZ! ¡BAZÁN! ¡BAZÁN! ¡DE LA ARMADA, HONOR Y LUZ! Y mientras rompan las olas contra las costas al pasar, que los siglos sigan gritando: ¡BAZÁN! ¡BAZÁN! ¡JAMÁS VENCIDO EN LA MAR!

