
El reino de los hielos está dentro de vosotros, en las profundas cloacas y en sus monstruos, ellas forman un camino de ponzoña, cinismo, odio, diabólica mansedumbre... El triunfo mundano del tóxico rufián, villano y urbano, que se corroe en su lodo... Pero hay en las entrañas del Reino de los Hielos... oro... ¡Oro! ¡Oro!

