
¿Quién es tu culpable favorito?
(Verso 1) En algún momento decidimos, buscar la raíz del desatino, señalamos con dedo firme, a quien creemos nuestro destino. En la adolescencia, es un clásico, los padres, el profe o el mundo frío, crecemos y el culpable cambia, jefes, políticos... el desafío. (Pre-coro) Si el drama se pone intenso, alzamos la mirada al cielo, culpamos a Dios, al universo, o a la suerte en su desvelo. (Coro) Pero dime, ¿quién es tu culpable favorito? ¿Quién carga con todo lo que no permito? ¿Será que en el espejo hay un reflejo infinito? Lo que critico fuera, lo llevo aquí, bien guardadito. (Verso 2) En el armario de los reproches, hay un básico que nunca falla, la pareja, siempre en el broche, de nuestras quejas y batallas. Cada uno con su historia, culpa al mundo por su noria, sin mirar que en la memoria, hay heridas que hacen gloria. (Pre-coro) Y si el eco resuena fuerte, ¿no será que en mí habita suerte? Que lo que culpo, lo que me duele, es mi reflejo que me hiere. (Coro) Pero dime, ¿quién es tu culpable favorito? ¿Quién carga con todo lo que no permito? ¿Será que en el espejo hay un reflejo infinito? Lo que critico fuera, lo llevo aquí, bien guardadito. (Puente) Es un bombazo, un gran hallazgo, lo que me irrita, lo que rechazo, es un trocito de mí, en destello, pidiendo amor, buscando consuelo. (Coro final) Así que dime, ¿y si soltamos el juicio cruel? Dejamos de culpar, soltamos la piel. En el espejo, encontraremos el nivel, donde todo cambia, y el corazón es fiel. (Outro) Sin culpable favorito, ¿qué será de mí? Quizá encuentre paz, quizá sea por fin. Miro al espejo, veo lo que hay aquí, y dejo de culparte… para aprender a vivir.

