
Lluvia del Cielo
Cuando la tierra está cansada, cuando le cuesta florecer, cuando los campos piden agua y el alma empieza a desfallecer, se abre el cielo entre las nubes, una luz comienza a descender, y como un río de esperanza tu bendición vuelve a caer. [Pre-Coro] Desde lo alto viene tu consuelo, como rocío sobre el corazón, y cada gota lleva un mensaje: Dios todavía está aquí. [Coro] Lluvia del cielo, cae sobre nosotros, Señor. Llena la tierra de esperanza, llena las almas de tu amor. Lluvia del cielo, ven y hazlo todo renacer, donde hubo lágrimas y heridas haz nuevas flores crecer. Que tus ángeles derramen tu gracia sobre este lugar, y que la tierra entera sienta que nunca nos vas a abandonar. [Verso 2] Hay corazones que están secos, hay sueños que dejaron de creer, hay manos que buscan un camino y ojos cansados de perder. Pero tu amor no tiene invierno, tu promesa vuelve a amanecer, y donde parecía no haber vida Tú haces un jardín aparecer. [Pre-Coro] Desde lo alto llega tu palabra, como una brisa de renovación, y cada gota que toca la tierra trae esperanza al corazón. [Coro] Lluvia del cielo, cae sobre nosotros, Señor. Llena la tierra de esperanza, llena las almas de tu amor. Lluvia del cielo, ven y hazlo todo renacer, donde hubo lágrimas y heridas haz nuevas flores crecer. Que tus ángeles derramen tu gracia sobre este lugar, y que la tierra entera sienta que nunca nos vas a abandonar. [Puente] Que llueva paz sobre las guerras, que llueva amor donde hay dolor, que llueva fe sobre quien duda, que llueva luz en cada corazón. Sobre los niños, sobre los ancianos, sobre quien ya no puede más, abre las puertas de los cielos y danos fuerza para continuar. [Coro Final] Lluvia del cielo, cae con fuerza, mi Señor. Haz que florezca nuestra vida bajo las aguas de tu amor. Lluvia del cielo, que nadie pierda hoy la fe, porque detrás de cada nube tu luz vuelve a aparecer. Que tus ángeles derramen esperanza sobre la humanidad, y cada gota nos recuerde que tu amor no tiene final. [Outro] Y cuando el cielo toque la tierra, volveremos a creer. Porque donde cae tu gracia, Señor, siempre vuelve a florecer.

