
[Intro: Accordion, guacharaca, caja, and brass] [Verse 1] Junto al mar de Galilea la historia comenzó, a Simón llamado Pedro y a su hermano Andrés miró: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». Dejando luego las redes, la barca y sus nombres, a Jacobo y a Juan en la barca de Zebedeo les dijo: «Seguidme», respondiendo a su deseo. A Felipe le dijo en Galilea: «Sígueme», y a Mateo en el banco de los tributos le llamó también. [Bridge 1] A Natanael le dijo: «Antes que Felipe te llamara, cuando estabas bajo la higuera, mis ojos te miraban». Y a los doce escogió, hombres simples sin riqueza, para llenarlos de gracia, de poder y de firmeza. [Chorus] «Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis el corazón», Él es nuestro Dios, nuestro guía y salvación. «El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu santa ley en medio de mi alma se ha grabado». Escucha su llamado, levántate y camina, que la voz del Maestro hoy tu senda ilumina. [Instrumental Interlude: Accordion solo with saxophone and trumpet] [Verse 2] No llamó a los calificados, Él capacitó a los elegidos, para avergonzar al sabio levantó a los desvalidos. El llamado no es un título, es morir para nacer, es rendir la propia gloria, es negarse y obedecer. Significa que el Maestro no busca perfección humana, sino un barro disponible que transforme su palabra. Dejaron barcas y redes, soltaron su propia vida, [Bridge 2] porque cuando Cristo llama, toda carga queda unida al madero de la cruz, donde el siervo encuentra paz; quien entrega lo terreno gana el reino celestial. [Chorus] «Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis el corazón», Él es nuestro Dios, nuestro guía y salvación. «El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu santa ley en medio de mi alma se ha grabado». Escucha su llamado, levántate y camina, que la voz del Maestro hoy tu senda ilumina. [Outro: Accordion and violin finish] [End]

