La alegría de tu mirada al despertar, contenida en tus ojos aguamarina, y esa bella sonrisa de purpurina, que tanto me invita a soñar. Tu voz, el susurro del mar, Tu tacto, la caricia de las olas. un tapiz azur que me enamora, y no me canso de observar. El agua que riega tus tierras, y de la que me gustaría beber, para que me ceda tu fuerza. Zafiros resplandecen a tus pies, rendidos ante la belleza, que una vez me hizo enloquecer.