
[Inicio — guitarra acústica sola, interpretación contenida] …y tu mirada llega hasta él como alguna vez cayó en mi retina sumidos en el romance que emanaba de nuestra temprana experiencia y tus brazos llegan hasta él como alguna vez rodearon mi mundo sonrío al instante que parpadeabas desde tu simular y mi puesto. [Estrofa — se suman bajo y batería acústica, sin cambiar el carácter] Aunque se han apresurado los días en pasar inmutables se han impregnado mis sentires hacia ti ahora que alumbra la mañana tu nuevo tiempo libre como las aves con las que siempre quisiste jugar corre tu sombra sobre el oscuro sendero que más nunca de mi mano te podre guiar. [Coro — voz contenida; guitarra eléctrica con riff seco y marcado] tal vez los niños no cambiamos pero al menos atesoramos. [Estrofa — mantener los mismos instrumentos y tono] De una oscuridad especial me valgo para rodear lo lumínico de tu alegría desde esa estación abandonada he perdido tu eco pronunciado mi nombre en mi andar disimulado he ocultado el desasosiego al escuchar tu nombre acompañado por el buen porvenir que aquel adiós le dio a cada uno de tus días. [Estrofa — metales breves y discretos] Si en un demente me convierte que de pronto sonría a mitad de la calle o sea un reto cada inconsistente relación que se me cruce por la avenida me encuentro más lúcido en mi cosmos purgándolo noche tras noche [Coro — repetir con la misma intensidad] tal vez los niños no cambiamos pero al menos atesoramos.

