
Mi mundo propio.
Aquí no canta uno solo… aquí se va diciendo la vida… En mi casa las voces no van solas, se buscan en voz suave, como quien se conoce de siempre, una dice lo que la otra no dice, y así se va armando la historia. Y no hay una sola manera de decirlo, cada quien trae su manera de verdad, y lo que por fuera parece otra cosa, adentro se vuelve una sola claridad. Este es mi mundo propio, donde nadie canta igual, donde la voz de mi casa se aprende a escuchar. Y si una voz se va recogiendo, otra viene a entrar, porque aquí las canciones se hacen para quedar. Yo crecí entre voces que se cruzan, como gente alrededor de una mesa, cada quien con su decir propio, pero todos diciendo lo mismo al final. Y aprendí que el corazón no habla en una sola forma, que hay maneras antiguas de contar la verdad, a veces una voz entra como suspiro, y otra la sigue sin avisar. Este es mi mundo propio, donde todo vuelve a empezar, donde la voz de mi casa no se deja apagar. Y si una voz se queda en silencio, otra la viene a buscar, porque aquí lo que somos no se deja olvidar. Aquí cantamos como éramos… no como el tiempo nos quiso cambiar…

