
[Verso 1] Oh, viejas leyes del diseño, que reposáis en libros polvorientos. Fitts, Hick, Jakob y Norman, vuestros nombres resuenan en los vientos. Nos enseñaron que el usuario es rey, que la forma sigue a la función. Pero el deadline no escucha plegarias, y el tiempo impone la dirección. [Estribillo] Oh, leyes del UX, promesas divinas, grabadas en slides, olvidadas en rutinas. Os juro que os leo, os cito y os rezo, y luego os rompo en cada proceso. [Verso 2] La ley de Hick llora al ver el menú, cien opciones para un solo botón. Gestalt se rompe entre mil banners, intentando aún guardar la unión. La consistencia vive en un boceto, pero muere en producción final. Tesler observa el caos en silencio, y sonríe… por no llorar. [Estribillo] Oh, leyes del UX, promesas divinas, grabadas en slides, olvidadas en rutinas. Os juro que os leo, os cito y os rezo, y luego os rompo en cada proceso. [Puente – tono confesional] Perdonadnos, sabias normas del diseño, es que el cliente lo quiso “más moderno”. Añadió un pop-up, un login eterno, y un scroll infinito… sin dueño. [Verso final – tono épico y melancólico] Un día, tal vez, alguien os cumpla, y el usuario encuentre la paz. Pero hasta entonces, seguiremos soñando con un flujo que no duela jamás. [Coda – susurrada o en fade out] Oh… viejas leyes del UX… que nadie respeta, pero todos amamos. (piano suave, cuerdas, una guitarra limpia que se apaga lentamente...)
Comments are disabled on this song
