(Verso 1) Pensé que sabía amar, que lo daba todo sin mirar atrás. Pero llegaste a cambiar las reglas que creí inquebrantables ya. (Verso 2) Me enseñaste que el amor no es solo fuego, pasión y calor. Que también es construcción, que hay que mirarse dentro y ser mejor. (Pre-Coro) No fue fácil descubrir que mi orgullo me hacía mentir, que mis miedos a veces pesaban más que mis ganas de seguir. (Coro) Amarte me hizo crecer, me obligó a soltar mis cadenas, a ver lo que nunca veía, a sanar mis propias penas. Porque el amor que es real te reta, te mueve y te enseña, te saca de la zona segura, te enfrenta a tu propia esencia. (Verso 3) No es cuestión de coincidir, sino de entender que hay que cambiar. El amor que vale aquí te muestra lo que hay que mejorar. (Puente – Reflexivo) No es solo prometer, es construir con cada amanecer. No es solo sentir, es también aprender… (Coro Final) Amarte me hizo crecer, me obligó a soltar mis cadenas, a ver lo que nunca veía, a sanar mis propias penas. Porque el amor que es real te reta, te mueve y te enseña, te saca de la zona segura, te enfrenta a tu propia esencia. (Outro – Suave y emotivo) Hoy sé que un amor sincero no es aquel que solo da, sino el que sin miedo te ayuda a volar más allá…