La jíbara representa un legado, cultural y fuerte en Puerto Rico, cada danza refleja su historia, un eco ancestral que nunca olvido. Con su vestimenta, honra su raíz, en festivales, comparte su ser, las enseñanzas, tesoros de amor, en cada nota, su legado es flor. Oh, jíbara, en tu danza y tu canto, un legado que vive en el viento, resistencia y fuerza, un claro ejemplo, en cada rincón, su amor es aliento. La historia de la jíbara es vida, amor y lucha por la tierra fiel, un símbolo agrícola que nos guía, en cada cosecha, florece su piel. El legado de la jíbara perdura, en la música y en cada tradición, en armonía con la tierra pura, su esencia vive en nuestra canción. Oh, jíbara, en tu danza y tu canto, un legado que vive en el viento, resistencia y fuerza, un claro ejemplo, en cada rincón, su amor es aliento. El legado inspira a nuevas voces, valorar raíces, es nuestra misión, la jíbara es un pilar en nuestras vidas, en su comunidad, late el corazón. Oh, jíbara, en tu danza y tu canto, un legado que vive en el viento, resistencia y fuerza, un claro ejemplo, en cada rincón, su amor es aliento. Legado de la jíbara, tesoro sin fin, en cada paso, su historia va a fluir, un canto de vida, un eco sincero, su legado es un abrazo, siempre entero.