
Tengo grabado en el alma cada noche que el silencio me robó tu calor. Tengo una luz que no apaga el viento de la distancia, desde el día en que te amé. Tengo tu nombre tatuado en el pulso de mis venas, que late solo por ti. Soy la lluvia que esperaba el desierto de mi pecho, tú eres el mar que volvió a mí. esperando tu mirada. Tengo tu risa en mis bolsillos y un camino de estrellas que me guía hasta tu puerta. Hoy voy a verte de nuevo, voy a perderme en tus brazos, a respirar tu aliento lento cuando por fin me abraces. Hoy voy a sanar tus heridas, voy a borrar tus tristezas, vamos a hacer del mundo entero Un jardín solo pa’ nosotros dos. Tengo una palabra escondida entre mis labios y la almohada, que solo pronuncio en sueños. Tengo un jardín de promesas que florece en la ausencia y que hoy por fin te entrego. Eres el verso que faltaba en la canción de mi vida, el compás que me hace bailar. Sin ti los días eran grises, contigo hasta el dolor se vuelve una razón para volar. Tengo un fuego que no quema, solo calienta lo que toca, y hoy arde por tu nombre. Tengo el universo entero guardado en este momento en que por fin te tengo. Hoy voy a verte de nuevo, voy a perderme en tus brazos, a respirar tu aliento lento cuando por fin me abraces. Hoy voy a sanar tus heridas, voy a borrar tus tristezas, vamos a hacer del mundo entero un jardín solo pa’ nosotros dos. Y si el tiempo nos separa otra vez, llevaré este “hoy” marcado en el pecho, como un juramento eterno... Porque un amor como el nuestro no cabe en un solo momento, se hace infinito en cada beso. Hoy voy a quererte más fuerte, como si fuera la primera y la última vez a la vez. Hoy el cielo nos envidia, las estrellas se apagan porque brillas tú más que ellas. Vamos a escribir la historia que el destino nos debía... Hoy, amor mío, hoy.

