
[INTRO - Hablado o recitativo] Cuando el imperio de Alejandro se fragmentó, cuando la polis ya no era hogar, cuatro escuelas nacieron preguntando: ¿cómo encontrar la paz interior? [ESTROFA 1 - EPICURO] En el Jardín enseñaba Epicuro que el placer no es exceso, es calma pura, ausencia de dolor, cuerpo sereno, alma sin miedo, el tetrafármaco es el remedio. No temas a los dioses, están lejos, no temas a la muerte: cuando llega, ya no estás tú, y mientras vives, ella no existe —¿a qué temerle entonces? [ESTRIBILLO] Ataraxia, ataraxia, el alma como un mar en calma, cuatro caminos, una meta: la serenidad del alma. [ESTROFA 2 - ESTOICOS] Zenón bajo el Pórtico pintado fundó la Estoa, razón y destino abrazados. Distingue bien: ¿qué depende de ti? Tus juicios, tus actos —lo demás, déjalo ir. Epicteto esclavo, Marco Aurelio emperador, la virtud no entiende de condición. La muerte es natural, no es un mal, es devolver lo prestado al cosmos universal. [ESTRIBILLO] Ataraxia, ataraxia, el alma como un mar en calma, cuatro caminos, una meta: la serenidad del alma. [ESTROFA 3 - ESCÉPTICOS] Pirrón el escéptico suspendía el juicio, ni esto ni aquello, epojé es el oficio. Si no afirmas nada, no te equivocas, y sin error, la angustia no te toca. ¿Es dulce la miel? Para ti quizás, pero en sí misma, ¿quién lo sabrá? La paz no está en saber, sino en no afirmar, el sabio escéptico aprende a flotar. [ESTRIBILLO] Ataraxia, ataraxia, el alma como un mar en calma, cuatro caminos, una meta: la serenidad del alma. [ESTROFA 4 - CÍNICOS - más irreverente] ¡Y llega Diógenes con su tonel! Viviendo como un perro, más libre que un rey. Alejandro Magno le ofreció un deseo, "Apártate del sol" —¡eso fue todo, eso! Con su linterna a pleno día buscaba "un ser humano auténtico" —y no lo hallaba. Sin casa, sin vergüenza, sin convención, la naturaleza es la única lección. [PUENTE - más reflexivo] Cuatro respuestas a un mundo en crisis, cuando ya no hay ciudad que te cobije. El sabio aprende a bastarse a sí mismo, a no depender de lo que el azar decida. [ESTRIBILLO FINAL - con variación] Ataraxia, ataraxia, el alma como un mar en calma. Placer sereno, virtud estoica, duda escéptica, libertad cínica... Cuatro senderos hacia la paz del alma. [OUTRO - Hablado] Del Jardín al Pórtico, del tonel a la duda, el helenismo preguntó: ¿cómo vivir? Y aunque sus respuestas difieren, todas buscaban lo mismo: un alma que ninguna tormenta pueda hundir.

