
En Isabela brilla el sol dorado, su clima tropical, un regalo sagrado. Temperaturas cálidas nos hacen florecer, cultivos abundantes, un motivo de querer. La flora es rica, nativa y hermosa, en su costa prospera, siempre grandiosa. Caña de azúcar y aguacate, en cada cosecha, la tradición nos late. Las playas son refugio de vida marina, tortugas y delfines, danza divina. Aves que migran, cantan en el aire, en el cielo azul, un bello estandarte. La educación crece entre nuestros jóvenes, conservando la tierra, es lo que se entiende. La fauna y flora, patrimonio a cuidar, en Isabela, unidos, siempre a avanzar. Famosas son las playas, en el ecoturismo, en cada ola llega un nuevo heroísmo. Con cada lluvia, la tierra se renueva, en Isabela, la vida siempre se eleva. Así en esta isla, nuestro hogar querido, celebramos su belleza, su futuro es vivido. Con amor por la tierra y respeto sincero, en Isabela, siempre juntos, hacia un mundo entero.

