
[BARÍTONO — VIRGILIO, GRAVE] “No soy hombre, aunque alguna vez fui hombre. Mis padres nacieron en Lombardía, y ambos fueron de Mantua. Nací bajo Julio César, aunque demasiado tarde para verlo en su gloria, y viví en Roma bajo el buen Augusto, cuando todavía existían los dioses falsos. Fui poeta, y canté al justo hijo de Anquises que vino desde Troya después de la caída de la orgullosa Ilión.” [PAUSA] Pero tú, ¿por qué vuelves hacia el dolor? ¿Por qué no subes aquella montaña que es principio y causa de toda alegría? [BARÍTONO — DANTE] Entonces le respondí: “¿Eres tú aquel Virgilio, aquella fuente de la que nace un río tan grande de palabras? Oh, honor y luz de todos los poetas, que durante tantos años me has enseñado el arte y la belleza.VIRGILIO Mira a la bestia que me hace retroceder. Protégeme de ella, oh famoso sabio.” [CORO FEMENINO — ÉTEREO] Protégelo… protégelo… [BARÍTONO — VIRGILIO] “Te conviene seguir otro camino, si quieres escapar de este lugar salvaje. La loba no deja pasar a nadie, y cuanto más intenta avanzar, más hambre siente. Muchos son los animales que se unen a ella, y serán todavía más, hasta que llegue el Lebrel que la hará morir de dolor. No buscará riquezas ni tierras, sino sabiduría, amor y virtud. Será la salvación de esta tierra humilde.” [CORO — MÁS PRESENTE] Amor… virtud… sabiduría… [BARÍTONO] “Por tu bien, pienso que debes seguirme. Yo seré tu guía, y te llevaré por un reino eterno, donde escucharás gritos desesperados y verás antiguas almas sufriendo, que claman por una segunda muerte. Y después verás a aquellos que están contentos entre las llamas, porque esperan llegar algún día a las almas bienaventuradas. Pero si quieres subir más alto, otra alma será quien te guíe.” [PAUSA — CAMPANA PROFUNDA] Entonces se puso en marcha, y yo seguí sus pasos. [CORO FEMENINO — SUSURRO FINAL] …seguí sus pasos… [FINAL — CAMPANA PROFUNDA]

