¿Qué más puedo decir que yo ya no haya dicho? ¿Qué mentira delirante que no haya repetido? ¿Qué pecado tan grave que no haya confesado? ¿Qué secreto importante que aún me tenga guardado? ¿De qué más puedo hablar que no haya yo ya hablado? ¿Y qué contar de mí que no suene a pesado? ¿De qué más puedo hablar que no haya yo ya hablado? ¿Y qué contar de mí que no suene a pesado? Estoy como Serrat -“no se me ocurre nada…”- porque nada me ocurre que merezca más versos que te dejen perplejo Me estoy haciendo viejo. Tabaco y cafétito -Un poquito de miel una nube de leche- un recuerdo de ayer una pizca de menta y un nuevo cigarrito. Y si alguien pegunta
 por mi ventana abierta le diré que aire fresco cura más -como siempre- que mis pobres respuestas. Tabaco y cafétito -Un poquito de miel una nube de leche un recuerdo de ayer una hojita de menta- y luego un cigarrito, un nuevo cigarrito