
Atardece que no es poco (Deliciosa versión fallida)
Cae la tarde y el sol se desmorona agotado de echarle leña al cielo, y el cielo azul fugaz se decolora desvistiendo el paisaje con un velo. Es tiempo de farolas que despiertan y a nuestro paso inclinan la cabeza Alumbrando alegrías y tristezas por los cruces y parques que frecuentan. [Estribillo] Es el momento de que el viento pare. De que el mar se sacuda sal y arena. De buscarse en las barras de los bares y trepar por terrazas y azoteas. Es el cambio de guardia de los días. Es el transbordo en sol hacia la almohada por el túnel de un tiempo con salida a la vida en las caras dibujada. Es hora de encender escaparates. De quedarnos colgados de la luna. De darle a nuestro día jaque mate con un golpe cargado de fortuna. [solo] Es tiempo de jugar bajo la manta y encontrar el botón de los deseos. Es el momento de cruzar los dedos y que un gemido aclare la garganta. [Estribillo] Es el momento de que el viento pare. De que el mar se sacuda sal y arena. De buscarse en las barras de los bares y trepar por terrazas y azoteas. Es el cambio de guardia de los días. Es el transbordo en sol hacia la almohada por el túnel de un tiempo con salida a la vida en las caras dibujada.

