
Che povera scimmia
Mil veces, en versos y en libros, has representado al hombre armonioso, al sabio, al feliz, al iluminado. Como los soldados en la guerra representan a los héroes mientras les tiemblan las entrañas. Dios mío, qué pobre mono, qué esgrimista ante el espejo es el hombre… sobre todo el artista, sobre todo yo.

